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NOTHING BUT BANDS
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Got a question? We are here to answer
Una correa Quick Release lleva una pequeña palanca deslizante integrada en cada barra de resorte. Empuja la palanca con la uña, la barra se retrae y la correa sale — sin herramienta de barras, sin asas arañadas y sin pasar por el relojero. Poner la nueva es el mismo gesto al revés, y lleva unos diez segundos por lado.
Es el montaje de correa más común del mercado. Es el que usan la mayoría de smartwatches que no son Apple ni Fitbit, y también el que llevan la mayoría de los relojes tradicionales desde hace décadas — por eso la misma correa encaja en un Huawei GT y en un reloj de vestir de los años setenta, siempre que coincida el ancho de asa.
Dale la vuelta al reloj y mira dónde se une la correa con la caja. Si ves una pequeña palanca o una muesca en la barra que hay entre las asas, es Quick Release. Tres comprobaciones rápidas:
Garmin es un caso aparte: la mayoría de relojes Garmin usan QuickFit, un clip giratorio diseñado por Garmin, y no una barra de resorte. Esos llevan, en su lugar, correas QuickFit 22 o QuickFit 26.
Las correas Quick Release se venden por ancho de asa — la separación entre las asas, medida en milímetros. Mide ese hueco con una regla o consulta el manual de tu reloj. Cuando sepas el número, ve directo a tu tamaño:
Si aciertas con el ancho, la correa simplemente encaja — la marca del reloj da igual.